Notar un bulto inesperado en la zona anal es motivo de preocupación y dudas. Frente a esta situación, podemos confundir un simple grano con hemorroides, cuando en realidad se trata de dos problemas completamente distintos. Conocer la diferencia entre grano y hemorroide te ayudará a identificar qué te ocurre y actuar en consecuencia, especialmente si experimentas ese molesto Hemorror. A continuación, te explicamos cómo diferenciarlos fácilmente.
¿Qué son los granos y las hemorroides?
Para empezar, conviene definir cada problema. Un grano es una infección localizada en un folículo piloso o glándula sebácea. Se forma cuando bacterias, como por ejemplo, Staphylococcus aureus, infectan estos pequeños poros de la piel [1]. Lo que conocemos como forúnculo no es más que la manifestación de esta infección bacteriana.
Por su parte, las hemorroides (o almorranas) son venas dilatadas que se encuentran en el ano o en la parte inferior del recto [2]. Existen dos tipos: las hemorroides internas, ubicadas en el interior del recto, y las hemorroides externas, que se forman bajo la piel que rodea el ano. Cuando estas venas se hinchan o inflaman, aparecen los síntomas que tanto incomodan.
Diferencias clave entre grano en el ano y hemorroides
Identificar correctamente cada afección te permitirá tomar las medidas adecuadas. Veamos las diferencias principales que te ayudarán a distinguir un grano de una hemorroide.
Ubicación y apariencia (granos vs. hemorroides)
Los granos anales se presentan como pequeñas protuberancias rojizas, inflamadas y con aspecto de espinilla [1]. Asimismo, se localizan en la piel alrededor del ano, donde abundan los folículos pilosos. A veces acumulan pus en su interior, formando un bulto más grande llamado absceso.
Las hemorroides externas aparecen como abultamientos blandos cerca del ano [3]. Cuando se forma un coágulo sanguíneo en su interior, se vuelven más grandes, dolorosas e hinchadas. Las internas no se ven a simple vista, aunque a veces salen hacia el exterior, es decir, prolapsan. Sin embargo, no tiene una «cabeza» de pus, como ocurre con un grano, y su forma es más irregular.
Síntomas: dolor, sangrado y picazón
El dolor que provoca un grano es localizado, pulsátil y constante. Aumenta al sentarte, toser o durante las deposiciones. No sangra, salvo que se rompa la piel por manipulación.
Los síntomas de las hemorroides dependen de si son internas o externas:
- Las hemorroides internas están dentro del recto y habitualmente no se ven ni se sienten [3]. Rara vez provocan molestias, aunque el esfuerzo al defecar hace que sangren. El sangrado anal se puede reconocer en papel higiénico o en el agua del inodoro. A veces, estas almorranas se deslizan hacia fuera del ano, lo que sí genera dolor e irritación.
- Las hemorroides externas provocan prurito anal, molestias y sensación de bulto [3]. Si se forma un coágulo de sangre dentro (trombosis), el dolor se vuelve intenso y el abultamiento aumenta de tamaño. También pueden sangrar, aunque de forma menos habitual que las internas.
Causas principales
Al igual que sucede con el acné común, los granos en el ano aparecen por infecciones bacterianas en los folículos pilosos [1]. La fricción, el sudor, la depilación o una higiene inadecuada favorecen su desarrollo. La zona anal, rica en glándulas sebáceas y sudoríparas, es propensa a estas infecciones.
Las almorranas, en cambio, se deben al aumento de presión venosa en la región anal. Factores de riesgo comunes son el estreñimiento crónico, el esfuerzo al defecar y pasar mucho tiempo sentado, especialmente en el inodoro [2]. El embarazo y la obesidad también incrementan la presión en el abdomen, inflando las venas anales [2].
En general, cualquier esfuerzo repetido al evacuar o aumento de presión intraabdominal (pesas, tos crónica, diarrea persistente) puede desencadenar o empeorar el Hemorror.
En resumen: el grano surge por infección local, mientras que las hemorroides aparecen por sobrecarga de las venas anales.
¿Cuándo debes preocuparte por cada uno?
La mayoría de los granos desaparecen solos en algunos dias con una buena higiene. Sin embargo, si la sintomatología se complica como por ejemplo: si el bulto crece mucho, el dolor es insoportable, aparece fiebreo la zona se enrojece en exceso, es momento de consultar a tu médico. Podría tratarse de un forúnculo o un absceso que necesita tratamiento.
Respecto a las almorranas, la recomendación es buscar valoración médica si observas un sangrado rectal frecuente o abundante. También presta atención si el dolor te impide llevar una vida normal o si el bulto no mejora. En estos casos, lo mejor es acudir a un proctólogo, ya que es el especialista indicado para ofrecerte un diagnóstico preciso y el tratamiento adecuado.
Ahora que ya sabes cuál es la diferencia entre grano y hemorroide, podrás actuar con conocimiento. Ante cualquier duda o síntoma que persista, la valoración de un especialista es el primer paso para una recuperación segura.
REFERENCIAS:
[1] Mayo Clinic. (2022, agosto 31). Foliculitis – Síntomas y causas. https:// mayoclinic.org/es/diseases-conditions/folliculitis/symptoms-causes/syc-20361634
[2] Enciclopedia Médica A.D.A.M. (2023, septiembre 9). Hemorroides. https:// medlineplus.gov/spanish/ency/article/000292.htm
[3] Mayo Clinic. (2023, diciembre 28). Hemorroides – Síntomas y causas. https:// mayoclinic.org/es/diseases-conditions/hemorrhoids/symptoms-causes/syc-20360268












