Sabemos que las molestias en la zona anal son un tema tabú. Si sufres de hemorroides y te da vergüenza contarlo o buscar ayuda, no eres la única persona. El Hemorror es mucho más común de lo que imaginas y el silencio solo consigue que el problema se alargue.
¿Por qué la vergüenza al hablar de hemorroides?
La incomodidad al mencionar las hemorroides nace de factores culturales y personales. Se trata de una dolencia localizada en una zona íntima del cuerpo, lo que automáticamente genera un bloqueo. A esto se suma el apuro a ser juzgado o la falsa creencia de que es un problema ligado a una mala higiene.
Esta percepción social provoca que muchas personas lo sufran en silencio, sin saber que el 50% de la población ha tenido síntomas hemorroidales en algún momento de sus vidas [1][2]. El estigma asociado empuja al autodiagnóstico y la automedicación, postergando la consulta con el especialista. Saber que millones enfrentan la misma incomodidad, normaliza la situación y te anima a buscar ayuda profesional.
Las consecuencias de no tratar las hemorroides a tiempo
Dejar que el pudor te frene tiene un coste para tu bienestar. Si ignoras los síntomas iniciales, como el picor, escozor o un leve sangrado, es muy probable que la inflamación avance. Posponer la visita al médico puede incrementar el riesgo de sufrir las complicaciones de las hemorroides, como son:
Dolor que interfiere con tu rutina
Sabemos que las almorranas causan un sufrimiento considerable. Sentarse en una silla, caminar o simplemente ir al baño se vuelven actividades incómodas. Este malestar termina afectando tu bienestar emocional y tu calidad de vida [3].
El problema puede complicarse con el tiempo
Sin atención médica, lo que empieza como molestias leves evoluciona hacia situaciones más complejas. Por ejemplo, el sangrado prolongado.
El riesgo de confundir los síntomas
Aunque las almorranas sangran frecuentemente, el sangrado anal también aparece en otras patologías [5]. Sin consultar al especialista, podrías estar ignorando una afección que requiere atención inmediata. Por eso, el diagnóstico profesional te permite descartar patologías serias y recibir el tratamiento correcto desde el inicio.
Cómo superar la vergüenza y consultar a un médico
Vencer la vergüenza de hablar con el médico sobre las hemorroides es el primer paso hacia tu bienestar. Cualquier proctólogo atiende estos casos a diario y mantienen absoluta confidencialidad.
Te recomendamos acudir al médico ante síntomas como sangrado rectal, dolor agudo, prolapso visible o molestias que persisten más de una semana. Si quieres conocer en detalle todas las señales de alarma que no debes ignorar, consulta nuestra guía sobre cuándo ir al médico por hemorroides.
Recuerda que cerca de la mitad de la población experimentará síntomas hemorroidales a los 50 años [6], así que estás lejos de ser un caso aislado. Los médicos comprenden perfectamente tu situación y te ofrecerán un trato empático y profesional.
Tratamientos eficaces y discretos para las hemorroides
Existen numerosas alternativas terapéuticas que se adaptan a cada caso. Incrementar la fibra en tu dieta, beber suficiente agua y evitar el esfuerzo al defecar alivian los síntomas leves. Estos cambios sencillos en tu rutina marcan una diferencia notable.
Para quienes sufren el Hemorror, hay medicamentos que ofrecen alivio. Te recomendamos productos con ruscogenina y trimebutina, como Proctolog Pomada, un medicamento tópico sin receta cuyo titular es el laboratorio farmacéutico Desma. Así que ya sabes, si sufres Hemorror, pide Proctolog en tu farmacia.
Cuando los tratamientos más conservadores no han sido suficientes, el especialista valorará procedimientos como la ligadura con bandas elásticas, la escleroterapia o la coagulación infrarroja [7]. Estos métodos ambulatorios son efectivos para almorranas de grado intermedio. En casos avanzados, la hemorroidectomía elimina definitivamente el tejido problemático y previene recurrencias [7].
En definitiva, tu bienestar es lo primero. Dejar atrás la vergüenza por las hemorroides te abrirá la puerta a tratamientos efectivos y podrás tu calidad de vida. Tu salud merece atención sin tabúes ni demoras.
REFERENCIAS:
[1] Guillén Valera, J. (2022, febrero 8). Hemorroides. CuídatePlus. https:// cuidateplus.marca.com/enfermedades/digestivas/hemorroides.html
[2] iSanidad. (2025, abril 9). Las hemorroides afectarán al 50% de la población, pero el estigma retrasa su diagnóstico y tratamiento. https:// isanidad.com/326718/las-hemorroides-afectaran-al-50-de-la-poblacion-pero-el-estigma-retrasa-su-diagnostico-y-tratamiento/
[3] Sandler, R. S., & Peery, A. F. (2018). Rethinking What We Know About Hemorrhoids. Clinical Gastroenterology and Hepatology, 17(1), 8-15. https://doi.org/10.1016/j.cgh.2018.03.020
[4] Enciclopedia Médica A.D.A.M. (2023, septiembre 9). Hemorroides. https:// medlineplus.gov/spanish/ency/article/000292.htm
[5] MedlinePlus en español. Bethesda (MD): Biblioteca Nacional de Medicina (EE. UU.). (2023, noviembre 13). Hemorroides. https:// medlineplus.gov/spanish/hemorrhoids.html
[6] Hospital Universitario Nuestra Señora del Rosario. (2018, julio 9). Las hemorroides afectan a la mitad de la población por encima de los 50 años. https:// hospitalrosario.es/noticias/las-hemorroides-afectan-a-la-mitad-de-la-poblacion-por-encima-de-los-50-anos/
[7] Clínica Universidad de Navarra. (s.f.). Hemorroides. https:// cun.es/enfermedades-tratamientos/enfermedades/hemorroides
ES-2025-12-PROC-1













